sábado, 26 de junio de 2010

Revisar, revisar.

Carlos Manzano es uno de los traductores más importantes de lenguas como el francés y el italiano. Hoy sin duda es uno de los más reconocidos traductores literarios. Muy pocos viven de eso. Él lo hace. Ha traducido entre otras obras, En busca del tiempo perdido de Marcel Proust, para muchos la novela más grande del siglo veinte. Esta presentación para dejar claro que no es cualquier señor, y la razón para compartirles este texto que escribió como corta introducción, veintiséis (!) años después , para La conciencia de Zeno, libro del escritor italiano Italo Svevo:



La traducción literaria es una tarea apasionante, auténtico placer de dioses, como, con razón, dijo hace poco uno de sus mejores cultivadores en nuestro país, pero también -y muy lamentablemente- precaria, en el sentido de que suele requerir mucho más tiempo del que las editoriales, como empresas comerciales que son, pueden conceder habitualmente. Así, pues, los traductores literarios deberían aprovechar siempre -con el fin de saldar una deuda moral con los lectores e incluso con los críticos, sobre todo los que hayan elogiado su labor- las reediciones para corregirlas -y los editores facilitárselo- mediante un nuevo cotejo con el original en el que descubrir posibles errores o posibles mejoras estilísticas. Así he procurado yo hacerlo siempre y, por fortuna, lo he logrado en esta ocasión, particularmente im-portante porque ya han transcurrido veintiséis años desde que traduje por primera vez este fascinante y lingüísticamente tan delicado y problemático texto. Sólo ahora me siento totalmente satisfecho -y lamento profundamente que no haya podido ser así antes- de esta Conciencia en español, que ha sido posible gracias a la conciencia de su nuevo editor.

EL TRADUCTOR



Tomado de: Italo Svevo: La conciencia de Zeno. Gadir Editorial, 2007.

jueves, 17 de junio de 2010

The blue cross, Chesterton-Dificultades

Para llegar a la traducción correcta de éste texto se hace necesario conocer muy bien varios aspectos, por ejemplo:
- Leer varias veces y cuidadosamente cada uno de los cuentos de Chesterton; ya que si no se hace, en el momento de la traducción, no solo va a ser difícil adaptarlo a nuestro contexto sino que por ser un cuento de misterio, hay que ser cuidadosos para que no se presenten ambigüedades.
- Hay frases en las cuales el vocabulario es bastante sencillo y lineal, sin embargo hay momentos en los que tienes que buscar todos los significados posibles para la palabra, y si no eres capaz de adaptarla, entonces se hace necesario cambiar el significado de la palabra para que le puedas dar sentido a la frase y por consiguiente al párrafo.
- Este cuento tiene bastantes modismos, tanto gramaticales como semánticos, por lo que se hace necesario conocer muy bien la dinámica del autor y su contexto.

comentario de las dificultades del cuento black peter

Las dificultades que tuve leyendo el cuento the adventure of black Peter fueron las siguientes:
- El desconocimiento de todo el vocabulario, pero esto a la vez se convirtió en algo bueno, porque aprendí el significado de nuevas palabras.
- Se me dificultó un poco entender la confusión que hubo con Neligan y Patrick Caims, porque en el momento en el que descubrieron al verdadero asesino yo daba por sentado que era Neligan.

EStas fueron las dificultades que tuve

The Purloined Letter (Dificultades)

En “La Carta Robada” de Edgar Allan Poe las dificultades que se presentan al leer y tratar de traducir este texto son la utilización de los conectores, ya que son una parte fundamental y se requiere tener un conocimiento pleno sobre ellos para entender lo que se está leyendo, pues dependiendo del acompañamiento de palabras que éstos (conectores)tengan, manejan un significado diferente, lo que dificulta entender un poco la lectura, por ejemplo en la frase - for there was nearly half as much of the entertaining as of the contemptible about the man – es un poco complicado captar la idea instantáneamente, dado que ésta sola oración está compuesta por varias reglas gramaticales, las cuales hay que tener en cuenta al momento de comprender y traducir el texto.

También hay que tener en cuenta las –Common Expressions- son frases que están directamente relacionadas con la cultura de la cual proceden, y que siempre tienen el mismo significado, son algo parecidas a los Dichos Populares trayéndolo a nuestro contexto, y que, al momento de leer es indispensable conocer lo que éstas quieren decir, si no se estaría borrando un poco de la esencia del texto.

Por otro lado, en algunos casos no se utilizan los parámetros enseñados en inglés para hacer las preguntas, usándolos como se usan en español, por ejemplo: “You looked into the cellars?” no se utiliza la estructura básica para preguntar, por lo cual, es importante saber qué diferencia existe entre estas dos estructuras al momento de formular la pregunta.

Estas son algunas de las dificultades que se presentan al tratar de comprender un texto, y por lo cual es importante estudiarlas para captar la esencia del texto.

martes, 15 de junio de 2010

el origen de la cruz azul



Esta fue una reliquia que perteneció a Tomás Moro antes de renunciar a su calidad clerical. Tomás la mandó a hacer en un taller de orfebrería de Londres por manos del joyero Sir Edmund Fitzgerald para adornar la catedral de San Pablo de la ciudad en la que vivía. La cruz estaba hecha en oro macizo y estaba adornada con piedras preciosas. El costo de la fabricación de la cruz fue de unas dos mil libras esterlinas. El dinero lo consiguió Tomás Moro con el dinero que la viuda de Drake, la señora Jane Colt le había dado como producto de lo que su esposo había adquirido en vida, pues esta fue su última voluntad, que el diez por ciento de lo que había dejado era para adornar la catedral de San Pablo. El señor Drake y el padre Moro habían sido muy amigos en vida pues habían vivido su infancia en el mismo sitio. El señor Drake era el propietario de varias fábricas de telas en Londres.

El señor y la señora Drake se habían conocido hacía cinco años en las afueras de Londres el día de su matrimonio, pues todo había sido arreglado por sus padres. La familia no había tenido hijos y vivían solos. La vida de los esposos en los últimos meses había estado llena de peleas y discusiones y en la última de ellas la señora Jane COlt, esposa de la víctima afirmó que no se aguantaría más esa situación. La muerte del señor Drake se presentó unas semanas después cuando lo hallaron sin vida en uno de los almacenes de telas. Este era el almacén que quedaba más cerca de la residencia de los Drake. Lo más extraño fue que encontraron las puertas del local abierto en la mañana del 4 de mayo de 1484. Las investigaciones de la policía concluyeron diciendo que había sido un homicidio antes de cometer el robo. Lo más extraño del caso fue que la señora de Drake no quiso que se investigara más el caso. Las autoridades con ayuda de Tomás Moro estudiaron a profundidad el caso y después de atar muchos cabos se dieron cuenta que la presunta asesina era nada más y nada menos que Jane Colt, la viuda. El primero en enterarse de esto fue el Padre Tomás quien recibió en confesión a la mujer. Ella le dijo que todo lo había hecho por amor, que estaba perdidamente enamorada del sacerdote de la catedral de San Pablo hacía mucho tiempo. El padre Tomás se asustó mucho ante esta situación y se vio entre la espada y la pared, porque por una parte debía denunciar a la asesina, pero por otra debía guardar el secreto de confesión. Además, la víctima había sido su amigo de la infancia.

El padre Moro pidió permiso a Roma para denunciar a la culpable, pero le fue denegado, entonces decidió renunciar a su sacerdocio para ver qué podía hacer desde la parte civil, pero la señora Jane lo acosó terriblemente y él terminó cayendo en sus lazos. El padre Moro sostuvo una relación de unión libre con la viuda durante varios años hasta que por fin le llegó el permiso de Roma para llevar una vida laical normal. En esos años se dio cuenta que El señor Drake no había sido un buen esposo, y si bien su esposa lo había matado había sido en legítima defensa, pues él le estaba pegando terriblemente en ese momento. Finalmente la cruz azul había ido a parar en la iglesia de los mártires ingleses pues el sacerdote que llegó a esa iglesia no quería conservar rastro de las obras del sacerdote anterior.

lunes, 14 de junio de 2010

Texto reescrito del “hombre invisible” de G.K. Chesterton.

Es ciertamente difícil reescribir una historia tan bien estructurada como ésta, sin embargo trate de hacerla, pero me quedo algo parecida a la original, por favor comenten algo.

En un restaurante prestigioso de la ciudad de Nueva York, trabajaba como camarera una hermosa joven de cabellos castaños, ojos azules y hermosa tez blanca llamada Jane, era la codicia de todos los que cenaban en aquel restaurante; un día mientras cumplía su labor, un joven galán Richard que la conocía desde hacía muchos años, se acerco a hablarle como de costumbre, no había mucha clientela en aquel restaurante por ser ya casi hora de cerrar, hablaron y se rieron de la vida por varios minutos, minutos en los que el Richard no despegaba su vista de aquellos hermosos ojos azules; luego de un rato, Richard respiró profundamente y le propuso matrimonio, sin embargo como el joven siempre molestaba a Jane con cosas serias como estas no le presto atención y siguió en su labor, el joven un poco preocupado, volvió a preguntar, la joven ya enojada por aquellas bromas le dijo que se detuviera, que estos eran temas demasiado serios como para jugar con ellos, no obstante el continúo. Al cabo del tiempo ella vio que era en serio la situación y se detuvo a ver a aquel que había visto desde hacía muchos años como un fiel amigo, como un compañero, esta se puso las manos en la cabeza y le contó una historia muy alarmante, algunos años atrás, dos jóvenes que no eran del agrado de ella, ya que uno era cabezón y oji-brotado y el otro no podía evitar sisear, le habían propuesto matrimonio, ambos eran muy buenos amigos, pero no eran del agrado de Jane, para poder quitárselos de encima, les dijo que se casaría con el primero que hiciera algo que no había hecho nadie hasta la fecha, entonces, los dos amigos empezaron una rivalidad, para conquistar el corazón de la hermosa Jane; de esta forma desaparecieron y nunca mas volvieron a verse por la ciudad.
Richard en tono sarcástico afirmó: “Entonce de que te preocupas, podemos casarnos enseguida”, a lo que ella contesto “no puedo” ya que ese mismo día había recibido una carta de uno de los dos jóvenes, Esteban el cabezón, que había conquistado el mundo y que había hecho algo que nadie había podido hacer, “crear un sirviente que no exigiera pago, que no gastara comida o que no creara sindicatos”, y que pronto pasaría por el restaurante para cobrar su premio; Jane estaba totalmente sorprendida, y esperaba que entrara en cualquier momento aquel hombre, cuando Jane terminó de hablar, al frente del restaurante, un Bently negro se estacionó en frente del restaurante y de este salió un hombre que era mas cabeza que hombre, vestido con finas ropas y joyas, entró al restaurante y saludo cordialmente a Jane; Richard solo con verlo supo quien era inmediatamente;
Hablaron por un instante, cuando de repente, una piedra rompió uno de los ventanales del restaurante y callo al lado de Esteban, esta tenía una nota en rojo, “Alejate de ella, es mía”, lo cual dejo a todos perplejos, Richard y Esteban salieron a la puerta, pero lo único que vieron fué un mendigo que estaba en la otra acera.
Jane recordó inmediatamente al otro joven, y Esteban comentó que desde algún tiempo para acá, había encontrado notas extrañas en su Pent-house, pero que nadie sabía de donde habían salido o quien las había dejado allí.
Richard le sugirió los servicios de un investigador privado y le dió referencias de un investigador amigo suyo. Esteban acepto la sugerencia y le pidió que lo acompañara a su casa para mostrarle las evidencias, se subieron al lujoso auto y se dirigieron a la casa de Esteban.
Después de varios minutos, llegaron a un barrio muy exclusivo de New Jersey; en las calles de aquel barrio no habían demasiadas personas a pie, solamente lo que alcanzaron a ver fue un policía que hacia la ronda y un vendedor de perros calientes. Llegaron a un gran edificio de apartamentos, Esteban saludo formalmente al portero y subieron por un gran ascensor hasta el Penthouse, Esteban con la ayuda de una tarjeta, abrió la puerta y se encontró con su mayor domo y un criado, que lo saludaron con mucho respeto; pasaron a un gran estudio donde Richard pudo ver el causante de la fortuna de Esteban, unos robots que hacían todo lo que sus dueños decían con un comando de voz. Se sentaron en aquel estudio y de repente la tez de Esteban se puso blanca como si hubiese visto un fantasma, Richard volteo la mirada y vio que en la ventana había una nota que con letras rojas decía “Si me doy cuenta que viste o hablaste con Jane, tu vida se acabó”, Esteban inmediatamente sugirió a Richard que fuera por su amigo el detective, que vivía cerca a este edificio, al bajar hizo prometer a los criados y al portero que vigilarían a Esteban. Luego en la calle, le pidió tanto al policía como al vendedor de perros calientes que estuvieran alerta y se fue rápidamente a contactar a su amigo.
Llegó a la ofician de este que estaba a 1 cuadra de allí, al entrar, le comento al detective la situación, sin percatar que alguien mas había en la habitación, mas tarde sabría que éste era el padre Brown.
El detective se interesó en el caso y pido a Richard que lo llevara inmediatamente a dicho edificio; cuando llegaron, Richard interrogo al vendedor de perros el cual no había visto nada y se dirigieron al edificio donde interrogaron tanto al portero que estaba en la puerta delantera como al policía que estaba en la puerta trasera, ambos contestaron lo mismo, que nadie había pasado por allí, aliviado Richard y el detective se apresuraron a entrar al edificio, sin embargo el padre Brown los detuvo con una pregunta “¿Que son estas marcas que hay en las zonas verdes de la puerta trasera?” Richard quedo perplejo, porque antes de salir había inspeccionado bien la zona y aquellas marcas no existían cuando el se dirigió a la oficina del detective, rápidamente subieron al penthouse, interrogaron a los empleados pero no habían visto nada tampoco, entraron rápidamente al estudio pero lo único que encontraron fue una mancha de sangre, estos empezaron a especular si habían sido los ayudantes mecánicos o alguno de los empleados, y empezaron a buscar el cuerpo por todas partes, pero no lo encontraron, asustados por que no encontraron la respuesta, bajaron a la recepción en busca del policía, pero solo encontraron al padre Brown, le preguntaron donde estaba el policía y este les respondió que había ido a mirar algo cerca, cuando termino de decir esto llego el policía sin aliento y con la tez pálida y dijo “si, ahí estaba el cadáver” Richard y el detective quedaron atónitos por tal noticia y pidieron una explicación al padre, este los llevo al puerto que quedaba detrás del edificio y allí encontraron el cuerpo, el padre empezó su explicación con una pregunta “¿Cuando ustedes van por la calle, se dan cuenta de todo lo que hay a su alrededor?” a lo que contestaron casi al unisono “claro”, luego el padre Brown dijo “hay algo en las calles que ustedes aunque lo ven, lo ignoran y su mente rápidamente los borra de su cabeza, algo que para la sociedad es penoso de encontrar y de ver” aquellos dos se quedaron pensando; el padre Brown continúo, “el otro pretendiente de Jane, había encontrado algo que parecería imposible, sobrenatural, pero que se percibía día a día, La formula de la invisibilidad” Richard pidió una explicación mas clara, el padre Brown entonces comento “el otro pretendiente se había convertido en un mendigo, una persona, poco deseada en la sociedad, que las personas ignoraban y le daban el carácter de invisible” lego pidió al Richard que pensara un momento en las escenas de su historia “el restaurante, donde un mendigo frecuentaba no por la comida sino, por aquella que las servia, en el edificio dejaban entrar por la puerta trasera a los mendigos para mirar los contenedores de basura y de vez en cuando hacen trabajos de limpieza por algo de dinero, este pretendiente, aprovecho su situación y subió supuestamente a limpiar la entrada al penthouse y como la puerta no la cerraban muy de seguido por costumbre, aprovecho para matar a su oponente” fueron a mirar mas adelante y había un mendigo arrastrando un carrito, el padre Brown lo llamo y este al hablar, comprobó su identidad, ya que inmediatamente comenzó a sisear, el caso se había resuelto.

Los tres instrumentos de la muerte (adaptacion)

Para el Padre Juan la muerte dignificaba al hombre. Sin embargo, esa mañana al conocer la noticia del asesinato de Abelardo, el presidente de la junta de acción comunal del barrio San Sebastián, no pudo evitar sentir tristeza. No le cabía en la cabeza que alguien tan agradable, alguien que siempre estuvo a la luz pública pudiera ser víctima de un acto llevado a cabo en la oscuridad. Abelardo tenía muy buen sentido del humor y siempre se preocupo por sacar adelante su barrio. Conocía a fondo lo bueno y lo malo de éste. En las reuniones de la junta, se ganó el aprecio de los habitantes del barrio gracias a su capacidad para contar divertidas anécdotas que servían como lección para sus vidas y dejaban una sonrisa en sus rostros. Trataba el problema de la drogadicción de los jóvenes del barrio de manera jocosa, y era tema que no podía faltar en todas las reuniones, en las que dejaba muy en claro que era un problema que solo causaba males, y por lo tanto, había que erradicar. Contaba como él mismo, durante un tiempo, había caído en ése pozo oscuro del cual le fue muy difícil salir. Pero su complexión física, su aspecto inocente, y su forma de ser sembraban la duda todo aquel que escuchaba de esta etapa de su vida.
Abelardo vivía con su hija y Mauricio, su tesorero y mano derecha, en la única casa de tres pisos del barrio, situada a mitad de la cuadra de la calle principal del barrio, en una zona comercial en la que funciona un pequeño supermercado, una droguería y varias discotecas que son frecuentadas por jóvenes los fines de semana. Frente su casa había una alcantarilla a la cual, los vagabundos del barrio, habían quitado la tapa para venderla y comprar drogas. Todos los domingos en la mañana Abelardo sentía su casa temblar. El camión de la basura pasaba muy temprano. La calle era demasiado estrecha como para poder esquivar la alcantarilla, así que el conductor debía pasar sobre el hueco con su pesado camión y su carga haciendo cimbrar las casas cercanas. Pero ese día el que tembló fue el conductor, quien al ver un cadáver en su camino, lo único que le pasó por la cabeza fue tocar la bocina de su camión, despertando a los pocos que habían podido conciliar el sueño aún con el alto volumen de la música de las discotecas. El sonido de la bocina se prolongó tanto que varias personas salieron de sus casas y hasta de las discotecas para ver lo que sucedía. El conductor no se percato que todavía sonaba la bocina sino hasta que vio que la gente se aproximaba al camión. Los curiosos, al acercarse, vieron que yacía tendido sobre el borde del andén y la calle, el cuerpo de una persona que tenía una chaqueta de cuero café. En una pierna, enredados, unos metros de cable coaxial; y dos pintas minúsculas de sangre en sus jeans. La postura del cuerpo indicaba que estaba muerto.
Uno de los vecinos pidió a Freddy, un joven que hacía unos dos años trabajaba cuidando los carros de las personas que paraban en el supermercado o en las discotecas, que fuera a avisar al Padre Juan. De regreso con el Padre al lugar del asesinato, Freddy no pudo evitar aguantar las ganas de hablar sobre éste horrible suceso.
–!Que calenta’o mas áspero! –dijo Freddy– ¿Quién pudo haber mata’o a Don Abelardo? Si estaba solo en su casa con su hija y Mauricio. Además era muy simpático y siempre estaba contento, y a veces me tiraba una que otra monedita.
–Sí, –replicó el Padre Juan– Él mostraba ser una persona muy alegre pero ¿realmente lo era? No solo cuando estaba en público sino en su casa. Lo único que lo alegraba era su hija. Las veces que fui de visita a su casa me pareció un lugar vacío y sin vida.
–Pues yo siempre lo vi contento –dijo Freddy–. Don Abelardo Siempre llegaba con una sonrisa, aunque no siempre me daba monedas.
–No estoy muy seguro de que su alegría fuera tomada como tal por los demás. –dijo el Padre Juan– Tú me preguntas que quien pudo haberlo matado. Pues si yo me atreviera a matar a alguien sería sin duda a un optimista.
–¿Por qué a un optimista? –preguntó Freddy– ¿acaso la alegría de uno es desagradable para los demás?
–No siempre –contestó el Padre Juan–. Una sonrisa de vez en cuando agrada a la gente, pero una sonrisa interminable, y sin motivo como la de Abelardo produce cansancio.
Llegaron los dos a la casa del difunto y se encontraron con Francisco, uno de los policías del CAI de San Sebastián, quien era amigo del Padre Juan. El cuerpo había sido cubierto con una sábana blanca por un compañero de Francisco en un intento de disminuir el interés de los curiosos, pero aun así la gente se acomodaba en torno al cadáver.
–¿Cómo estás Pacho? ¿Qué ha pasado? –preguntó el Padre Juan mientras miraba alrededor.
–Bien Padre. Encontraron a Abelardo muerto y tirado aquí. Al parecer alguien lo golpeó con algo bastante grande y le provocó la muerte, y luego huyó sin ser visto. Tiene el cráneo roto y posiblemente la columna también.
El Padre Juan mira bajo la sábana.
–Estoy de acuerdo que se golpeó con algo muy grande –dijo el Padre Juan luego de mirar hacia la casa–, pero no fue golpeado con un objeto que se pueda cargar. Miren la ventana de su casa. Está abierta. Seguramente cayó o lo tiraron.
–Es muy posible –dijo Francisco–- ¿Pero cómo estás tan seguro?
–El cable que tiene enredado en la pierna tiene marcas de la pintura de la casa y justo aquí, –dijo el Padre Juan acercándose a la casa y examinando el suelo– directamente bajo la ventana hay pequeños pedazos de pared con el mismo color de pintura.
–Entonces, el asesino podría estar dentro de la casa aún. Voy a buscarlo. –dijo Francisco dirigiéndose a la puerta con intención de allanar el inmueble. Pero antes de llegar a la puerta ésta se abrió.
–No hay necesidad. Fui yo. Yo lo maté –dijo Mauricio mientras salía de la casa seguido de Margarita–. Ahora quisiera que me acompañaran arriba para explicarles como ocurrió todo.
Al escuchar esto y ver que Mauricio salía pacíficamente Francisco pidió a su compañero que cuidara el cadáver y al Padre Juan que subiera y los acompañara. Al llegar arriba notaron que la habitación estaba revuelta, como si hubiera sido escenario de una pelea. En el centro, sobre el suelo había un revolver; a un lado había una botella de whisky medio vacía y un cuchillo ensangrentado; el televisor se encontraba sobre el suelo y no tenía el cable de la parabólica, parecía haber sido arrancado con violencia.
–Yo estaba borracho y discutía con él por la botella de whisky –dijo Mauricio señalando la botella que estaba sobre el suelo–. Abelardo siempre fue bueno conmigo pero no me quería dejar casar con su hija. Y bueno… ustedes ya sacarán sus conclusiones. Ése revolver es mío, –dijo Mauricio mientras lo señalaba– está completamente vacío. El cable del televisor lo tomé para ahorcarlo. El cuchillo lo tomé de la cocina. Luego lancé Al señor Aurelio por la ventana. No hace falta que averigüen mas nada, todo está muy claro así que ahora me entrego.
Fernando tomó de su cinto un par de esposas y se dirigió hacia Mauricio para aprehenderlo pero fue interrumpido por el Padre Juan.
–!Espera un momento francisco! –dijo el Padre Juan mientras examinaba el lugar– Lo que ha dicho Mauricio complica aún más todo este asunto. Al principio no sabíamos cual era el arma asesina, pero ahora resulta que hay muchas. Está el cuchillo, el revólver, el cable del televisor, o la misma la caída desde la ventana. –Francisco miraba con sorpresa al Padre Juan– ¡y como se explican estas tres cosas! Primero, los disparos fueron dirigidos al suelo. Cualquier persona, incluso estando muy borracho, sabe que para matar a alguien hay que apuntar al cuerpo no a los pies. Y luego el cable del televisor. ¿A quien se le ocurre ahorcar a alguien atándole una pierna en vez de atarle el cuello? Y por último la botella de whisky. ¿Nos quieres hacer creer que peleaste por la botella de whisky y luego de ganarla la arrojaste a un lado? Pues yo creo que toda tu historia es falsa.
Margarita, extrañada por lo que acaba de escuchar, pide al Padre Juan un momento para hablar a solas. Salen los dos y se dirigen a otra habitación.
–usted es un hombre inteligente y trata de salvar a Mauricio, pero es inútil porque yo misma lo he visto cometer el crimen.
–¿sí?, ¿Qué fue lo que hizo?
–Yo estaba en ésta habitacion –explicaba ella– y ellos dos estaban en aquélla. Tenían la puerta cerrada, gritaban y discutían. Luego escuché tres disparos y corrí hacia la habitación. Cuando logré abrir la puerta vi como Mauricio hacía el último disparo. Luego saltó sobre mi padre que intentaba huir por la ventana, pero Mauricio arrancó el cable del televisor e intento estrangularlo. Mi Padre logró deslizar el cable por los hombros y luego hasta sus pies, luego Mauricio le ato solo una pierna y luego empezó a tirar de ella como un loco. Yo tomé un cuchillo que había sobre la mesa e intenté cortar el cable pero caí desmallada al tratar de cortar el cable.
–eso lo aclara todo –dijo el Padre Juan con una sonrisa en el rostro–. Muchas gracias –y se dirigió a la otra habitación donde encontró a Mauricio esposado.
–por favor quítale las esposas a este buen hombre –dijo el Padre Juan en tono amable–. Yo quisiera darle un apretón de manos.
–¿por qué quieres apretar las manos de éste asesino Padre Juan? –preguntó francisco–
–¿no quieres tu decirles la verdad? –dijo el Padre Juan dirigiéndose a Mauricio quien moviendo la cabeza dijo que no.
–pues entonces la diré yo. La vida privada es más importante que la reputación publica. Voy a salvar al vivo y dejar que los muertos entierren a los muertos. Empezaré diciendo que las armas utilizadas aquí fueron usadas para salvar a Abelardo; fueron usadas para preservar la vida y no para quitarla.
–¿Salvarlo? ¿de quién? –preguntó francisco.
–de sí mismo. –respondió el Padre Juan–. Abelardo tenía problemas con el alcohol e intentó suicidarse.
–¿Y qué hay de su religión de la alegría? –preguntó con incredulidad francisco.
–es una religión muy cruel –respondió el Padre Juan–. Bajo la alegre mascara se escondía el espíritu hueco del ateo. Lo único que lo podía sacar de su realidad era el alcohol. Pero a su vez lo volvía un loco. Fue así que reunió las armas que encontramos: el revólver de su amigo, el cuchillo, el cable. Y fue una coincidencia que Mauricio entrara esa madrugada a la habitación de Abelardo. Al ver las armas y su estado comprendió lo que pasaba e intentó evitarlo. Arrebató el revólver a Abelardo y descargo todos los tiros sobre el suelo. Entonces Abelardo quiso lanzarse por la ventana así que lo único que Mauricio podía hacer era atarlo con lo primero que encontrara y lo único que vio al alcance fue el cable del televisor. Mientras trataba de atarlo su hija entró y lo vio sobre su Padre, y se imaginó que le estaba haciendo daño, entonces tomó el cuchillo e intentó cortar el cable pero cayó desmayada provocando cortes en las manos de Mauricio que del dolor soltó el cable y así Abelardo pudo saltar por la ventana.
Luego de un breve silencio se escuchó el ruido de las esposas que se abrían.
–¡NO! –gritó alterado Mauricio–. Ustedes no comprenden. Yo me inculpé para que ella no lo supiera.
–¿no supiera qué? –preguntó Francisco.
–que fue ella quien lo mató –respondió francisco–. Si ella no hubiera intercedido su padre aun estaría vivo. Cuando lo sepa va a enloquecer.
–no lo creo así –dijo el Padre Juan–. Al contrario, creo que debe decírselo. Ni la más sangrienta equivocación envenena la vida tanto como un pecado. Ahora ustedes me perdonaran –dijo el Padre Juan mientras se retiraba de la habitación– pero tengo que atender otros asuntos en la parroquia.

sábado, 12 de junio de 2010

La carta robada (versión muy propia)

Jorge se levantó temprano. Tomó un sorbo de la botella de bourbon que había a medio terminar al lado de la cama y miró por la ventana. Llovería otra vez.
Saco la Pietro Vedetta que tenía en el cajón del escritorio, la sopeso en la mano, tenía siete tiros. Podía saber por el peso cuántas balas había exactamente en el proveedor. Apunto con desgano a la mujer que había en el camastro y se sentó.
-Tienes que levantarte- dijo.
La mujer se desaperezó y se estiró en la cama. Los piés de ella salieron por la parte de abajo del colchón. “Es muy alta”, pensó.
-Buenos días-, dijo ella, y se le abrieron los ojos al mirar el arma en la mano de su amante.
-Ya resolví el caso- afirmó él mirándola a los ojos.
-¿En serio?- la mujer se sentó en la cama y se quedó mirando el arma.
-Se me reveló anoche, en el sueño.
-Parece que eres mejor detective de lo que pensaba.
-No hay porqué desechar los caminos del subconsciente.
La mujer volvió a mirarse su manicura impecable y con voz cansada le prenguntó: “y entonces, ¿dónde está el documento?”.
-Aquí mismo, dijo él.
-No entiendo
-Me parece que es buena hora de que te vayas vistiendo y firmes un cheque antes de irte.
-Estas insinuando que…
-No insinúo.
Jorge volvió a tomar la botella y acabó lo que quedaba de un trago.
 –Es mejor que te vayas antes de que el guayabo me ponga de mal genio.
-Pero querido, después de anoche, ¿todavía no confías en mí?
-Precisamente, ¿cuántas mujeres hermosas y ricas crees que se acuestan con un tipo alcohólico, pobre y demandado por sus ex esposas?
-¿O sea que me juzgas porque me gustaste desde el primer momento?
-¿Has leído a Borges?
-Algo.
-El dice en uno de sus cuentos que a veces la literatura copia a la vida, pero que en algunas ocasiones la vida copia a la literatura, o algo así.
-¿Y?
-¿Has leído a Poe?
-Lo he oído mencionar
-La carta robada
-¿ah?
-Es un cuento. Pero creo que lo conoces.
-No creo recordarlo.
-Un hombre contrata a un detective para que encuentre una carta robada. El detective visita la casa del hombre y siguiendo un curso de deducciones y basándose en la psicología de este descubre que la tiene él mismo en su oficina. Así logra resolver el caso. Ahora, si quisieras hacer el favor de vaciar tu bolso.
-Pero…
Jorge levanta el arma. –No me gustaría tener que pedirlo otra vez-.
La mujer se quita de encima la sábana y va hasta la silla donde está el bolso. Se lo lanza a Jorge con violencia.
-Miralo tu.
Jorge lo vacía sobre la cama. Nada. Por un momento duda. Luego va hasta la cocina y regresa con un cuchillo, rasga el forro del bolso y saca un pequeño sobre. Lo abre.
-Bualá.
-Tu francés es tan malo como tu conocimiento de Poe.
-Al menos no soy un mal detective.
-Y me quieres decir cuáles fueron tus fantásticas deducciones.
-Elemental, mi querida Ofelia: Hace una semana me buscaste para que encontrara cierto documento que incriminaría a tu marido y a ti misma en ciertos negocios non sanctus, que habían sido robados de la caja fuerte de él. El ladrón entró rompiendo una puerta y haciendo estropicios, pero no dejó huellas y la caja  fue abierta sin violencia. Un profesional abriendo cajas fuertes, pero incapaz de abrir una cerradura de una puerta. Te encargaste de darme los nombres de los sospechosos de siempre. Dos días más tarde llegó a tu oficina el sobre con la extorción, fui incapaz de darme cuenta cómo demonios llegó el sobre hasta allí. Ahora lo sé Ofelia, fuiste tu quien plantó la carta. Por eso no había huellas extrañas, era natural que las tuyas estuvieran por todos lados. Cuando tu marido decidió pagar lo hizo bajo tus consejos. Pero para qué querrías el dinero de tu marido, que era como tuyo. Ese era el cabo suelto que desaté esta mañana al despertarme. Te vas a divorciar. Querías más de lo que te correspondía y además querías acabar con él y de una vez quedarte tu con la evidencia que acabaría con él y contigo también.
Anoche, empecé a sospechar, no de ti, es cierto, pero de alguien cercano a la casa. Hoy será el pago y con eso se acabaría el caso, no tenías más que distraerme 24 horas y yo estaría lejos de tus asuntos para siempre. Para tu desgracia ahora sé la verdad, aunque te agradezco la noche. Y el cheque.
Muy bien, me descubriste, pero por una casualidad. La carta robada, sabes, ese no es el argumento, no es el mismo hombre que tiene la carta el que contrata al dectective, de hecho es el inspector quien busca a Dupan. Así que me descubriste porque en un sueño recordaste un argumento falso de un cuento verdadero. Sólo azar, no dejas de ser un pobre idiota con algo de suerte.
Suerte, puede ser. Pero entonces es que no has leído a Chesterton. Ahora firma el cheque.




A partir de: La aventura de Shoscombe Old Place, de Sir Arthur Conan Doyle

Cuando estuve en Londres no encontré el 221-B de Baker Street, pero sí me encontré con un descuidado y casi irreconocible John Hamish Watson. Estaba viejo, pero debo reconocer que cierto aire de eternidad lo embarazaba, hablaba lento, como si supiera -lo sabía- cómo contar una historia. Recuerdo, comenzó Watson, que poco o muy poco que tuviera que ver con el tipo de casos que Holmes y yo resolvíamos, sucedió durante los días que pasamos en Shoscombe Old Place, me dijo. Empezó, como siempre, con un Sherlock Holmes malicioso y curioso, preguntándome sobre carreras de caballos y un tal, que yo conocía o al menos había escuchado sobre él, Robert Norberton, hombre desconfiado y, digásmolo de una vez, me dijo Watson, neurótico. Norberton, continuó Watson, era un corredor de caballos lleno de deudas que vivía con su hermana, la viuda Beatrice Falder, amante de los perros y, como no, de su hermano. Llevaban una relación cariñosa, se visitaban casi a diario y, como llegamos Holmes y yo a saber por el mejor entrenador de caballos, el señor y amigo de la familia John Mason, eran simplemente inmejorables amigos. Supimos también que la situación económica de Norberton era tan delicada, que más que un amor fraternal era la renta que recibía lady Beatrice por su casa, la casa en la que vivían los dos con la empleada Evans, la razón de tan estrecha conviviencia. Como usted sabe, me dijo Watson, con Holmes uno no sabía qué esperar y, le confieso, cuando viajamos a Shoscombe Old Place, francamente no sabía qué diablos íbamos a hacer ahí, exclamó Watson. Hoy que lo pienso, continuó Watson, esos días fueron para Holmes extraños, inusuales, pues como usted sabe, me dijo, Holmes tenía una mentalidad de delincuente definida, y en esta aventura, como así la tituló Conan Doyle (y aquí Watson soltó una carcajada) , no pasa nada malo, o al menos no fue una mente perversa la que se encargó de la muerte de lady Beatrice, me dijo.

El señor Mason, continuó Watson, nos había advertido el hallazgo de lo que sin duda era el fragmento de un femur en el sótano de la casa de los Norberton, al lado de unas calderas que nunca antes se habían utilizado, además, las habituales visitas de Norberton a su hermana se habían interrumpido, y el natural desequilibrio emocional del corredor resultaba durante los últimos días sino sospechosos, sí en total interesantes, y fue eso sin duda, reflexionó Watson mientras ignoraba mi petición de un autógrafo, lo que a Holmes lo llevó a investigar el supuesto asesinato de Beatrice Falder.

Como le dije, me dijo Watson, lady Beatrice amaba los perros y a uno sobre todos, un Shoscombe de aguas que era su preferido, pero que justo después de la interrupción de las visitas de Norberton, él decidió regalar a un tendero de por ahí cerca. Esto llamó poderosamente la atención de Holmes, y fuimos a esa tienda y conseguimos que el nuevo dueño del perro nos lo prestara para una caminata por las carreteras del pueblo. Holmes sabía lo que hacía, me dijo con cierta malicia Watson, sabía que lady Beatrice solía salir también a pasear con la señorita Evans, su empleada, como ya le había dicho, me dijo Watson, sabía, y esto no es ningún hallazgo extraordinario, la nobleza que un animal puede sentir por su amo, del que reciente e inexplicablemente para la criatura, ha sido separado, y cuál no fue nuestra sorpresa cuando en vez de saltos y gemidos amistosos, fueron unos gruñidos ásperos y violentos, los que el perro demostró ante la figura de la dama, que en vez de un delicado aullido, soltó un grito grave y profundo. Aquí, continuó Watson, supimos gracias al animal y a ese grito sin duda masculino, que la lady Beatrice que vimos, no era la misma y cariñosa mujer de la que habíamos escuchado hablar, que algo pasaba y que tenía que ver con Norberton y sus deudas, definitivamente, concluyó Watson.

No recuerdo ciertos detalles, es cierto, me dijo Watson, sí la expresión de Norberton cuando escuchó la acusación de Holmes, que fue de sorpresa, pero que no fue la expresión que tantas veces habíamos reconocido en los rostros de tantos y tan viles criminales, me dijo con cierta dignidad Watson. Norberton nos explicó que su hermana había fallecido hacía una semana, a causa de una enfermedad que durante muchos años la debilitó y eventualmente la condujo a la muerte, nos dijo, dijo Watson; a la muerte de lady Beatrice, Norberton heredaría legalmente la casa y sus cobradores podrían sin problemas embargarla y dejarlo en la ruina, por lo que su última esperanza era ganar la carrera de caballos más importante de Inglaterra, me explicó Watson, solamente había un problema: la carrera era en Agosto y lady Beatrice había arruinado la simetría al morir en Julio, y este inconveniente de fechas tuvo que ser representado con gran voluntad en un disfraz de mujer, por el marido de la señorita Evans, la servienta, como le dije, me dijo Watson, un hombre que ante el perro no pudo sino gritar como todo un hombre disfrazado de mujer, dijo Watson.

Norberton quemó el cadaver de su hermana en las calderas, quedando tan solo un pedazo del hueso de la pierna, que luego encontraría el señor Mason y que nos conduciría a Shoscope Old Place, dijo Watson, y aunque la conducta del corredor fue reprochable, créame, me dijo Watson, que ante las muchas tragedias y atrocidades que he vivido con Holmes esta, la del hermano que encuentra a su hermana muerta y lo oculta a la sociedad y la ley, es con mucho, dijo Watson mientras se ponía de pie ya dispuesto a despedirme, una de las menos angustiosas y aterradoras que haya vivido, concluyó Watson.

viernes, 11 de junio de 2010

Teoría de la traducción: Capitulo 11

El traductor como mediador:

el traductor es en primer lugar un mediador entre dos partes para quienes seria problematica la comunicacion
- 2 clases de mediacon: el traductor posee no solo la capacidad como bilingue sino una perspectiva bicultural, el traductor media entre culturas incluyendo ideologias, morales y estructuras sociopoliticas con el fin de vencer las dificultades.
el traductor se encuentra situado para identificar la disparidad y tratar de resolverla, son mediadores en el sentido de ser "lectores privilegiados" del texto en la lengua original.

el traductor lee par producir, decodifica par volver a codificar. La elaboracion interpretativa sera probablemete masprofunda y menos espontanea que la del lector ordinario y la comprension de un fragmento del texto se beneficiara de las conclusiones que deriven la lectura.
cada lectura de un texto es un acto unico, es inevitable que la lectura de un texto refleje la lectura del traductor, este ha de cuidarse de no dejar que sus propias creencias y valores no intervengan en el proceso creativo de la lectura.

*funcionamiento: los traductores son siempre concientes que tienen que reconstruir el gestalt de la suma del texto a partir de los fragmentos de este, alli estan en funcion de mediar entre el productor del texto original y el lector de la version.

*supuestos y expectativas del lector: los supuestos nos sirven para definir al texto como una traduccion comunicativa, las expectativas se dan de una manera filosofica socialy educativa cuando se mueve de un genero que ya no existe como tal; Formal cuando se dirige a un lector culto de igual a igual; y cuando se escribe para leerlo meditadamente pero con reminisencias de modalidad hablada como correspondiente a los sermones entre otras.

* interaccion de signos dentro del texto: el proceso interactivo de la lectura es al mismo tiempo retrospectivo y prospectivo, el concepto clave es la interaccion que se produce no solo entre los participantes sino entre los propios signos que conforman los textos y enrtre los participantes, estos signos persiben esta interaccion de los signos; es la base de la elaboracion de la elaboracion interpretativa microtextual lo que equivale a la estructura del texto.

* problemas de cohesion: el traductor efectua sus opciones en el nivel de la textura de manera tal que el lector halle una guia por los caminos tendidos hacia una meta comunicativa haciendo que la lengua de llegada refleje el proposito global y valores discursivos

* progresion tematica: si la progresion debe alterarse en la traduccion no debe comprometer en ningun sentido el proposito retorico del texto de la lengua original.

-- el traductor se encarga del papel de mediador entre diferentes culturas correspondiendole a cada cual sus maneras de ver la realidad, ideologias, mitos, etc.--

jueves, 10 de junio de 2010

Teoría de la traducción: Capítulo 4 La traducción y el lenguaje como discurso

No se puede olvidar que una oración, un texto, realiza alguna forma de acción. Este mecanismo es, mediante una intención comunicativa, que puede o no ser percibida por el lector (el traductor), una reacción que excede lo lingüístico y lo semántico: la traducción es además una equivalencia pragmática (propósito). Cuando se traduce existen sutiles diferencias entre la lengua de salida y la de llegada, diferencias que pueden ser reproducidas sin problemas por un equivalente denotativo (objetivo) pero no así con su significado connotativo (subjetivo).

Son tres las dimensiones del contexto: la leal pero insuficiente reproducción de oraciones, las palabras que hacen cosas, y el texto como un signo dentro de un sistema de signos: dimensiones comunicativa, pragmática y semiótica respectivamente. Para entender mejor la diferencia entre la dimensión pragmática y la semiótica: en la frase "El mundial moverá millones de almas" el sentido pragmático podría ser un sentido positivo, de emoción; el semiótico encuadra este valor y lo relaciona con valores universales como la "tolerancia", la "fraternidad de los pueblos", la "esperanza". «La captación de estos valores pragmáticos y semióticos es lo que capacita a los traductores para transferir la totalidad del mensaje» (p79). La importancia del valor semiótico, por ejemplo, es capaz de desequilibrar el texto a favor de alguna ideología, creencia, etc.


La dimensión pragmática (def: estudio del propósito de la acción):

Las palabras pueden materializar acciones: esto es lo que se conoce como acto de habla. El acto de habla se constituye de:
1. Acto locucionario: "la acción que se ejecuta al realizar una oración bien formada y con sentido".
2. Acto ilocucionario: "la fuerza comunicativa que acompaña a la realización", v.g: promesa, ironía, advertencia, orden...
3. Acto perlocucionario: "el efecto de la realización en el lector", la reacción de la acción.

A partir de esto, el traductor tiene como objetivo transmitir la fuerza ilocucionaria de cada acto de habla (percibir el énfasis, el lamento, el sarcasmo...); un texto está lleno de contenidos inexpresados que no se encuentran en una lectura superficial, y el traductor es el encargado de entregarlos. Se puede trasladar perfectamente un texto con equivalentes sintácticos en la lengua de llegada, encontrar el acto locucionario pero, si no se percibe la fuerza comunicativa, el texto queda incompleto, cojo.

Es por eso no basta con ser efectivo cuando traducimos: es necesario entender que una traducción es una negociación, que no es -ni puede ser- estática. La traducción es un proceso, no un producto. «Entender, en efecto, que el significado de los textos es algo que negocian productor y receptor y no una entidad estática, es para nosotros la clave para comprender el hecho de traducir y la valoración de las traducciones» (p86).

La dimensión semiótica (def: estudio de los signos en la sociedad)

Aquí entra entonces una dimensión que tiene en cuenta el sistema cultural (ya no sólo la intención, como en la pragmática) en general: un sistema que de alguna manera es único y que como tal se diferencia de cualquier otro; el traducir debe comprender estas divisiones.

Un ejemplo:

Un traductor literario tradujo del árabe: "[...] al levantarse su padre de la cama y pedir una jarra de agua para lavarse antes de rezar".

El original diría algo así: "[...] al levantarse su padre de la cama y pedir el aguamanil para hacer sus abluciones".

¿Qué hizo el traductor? Decidió explicar (resaltar) un signo cultural (el de la purificación previa y obligatoria de los musulmanes antes de comenzar sus oraciones), antes de seguir una reproducción literal de la frase. Este tipo de decisiones son vistas en el texto también como posibles restricciones para el que traduce. Esta serie de complejidades del proceso comunicativo abren una puerta, acaso la única que pueda tener el traductor: trabajar y descubrir las intenciones del texto, comenzar el interminable proceso.

miércoles, 9 de junio de 2010

El Martillo de Dios

El martillo de Dios nos presenta la historia de un asesinato ocurrido en un pueblo; en este se relatan la historia de como ocurrió un asesinato que involucra a dos hermanos, el primero es un Sacerdote en la iglesia y el segundo es una persona que no tiene muy buena reputacion(este es asesinado), a traves del cuento descubrimos como ha ocurrido tan tragica escena y de como se da cuenta el Padre Brown de los hechos y hace que se confiese la verdad.

el candor del padre brown fue publicada en 1911, este presenta los relatos del Padre Brown quien era un gran investigador y resuelve la mayoría de los casos con ayuda divina o por las topezas de este personaje. sus obras se daban lugar en Londres los cuales permitian que dieran lugar a miles de historias.

Para Chesterton el utilizar esta ciudad le permitia dar paso a las criticas sobre la sociedad de inglaterra, pues este permanecia ansioso de abandonar la ciudad ya que alli le habian sucedido muchos inconvenientes, se disputaba con personajes importantes para el mundo del periodismo y lo comunicaba publicamente a traves de sus escritos.
su personaje mas celebre se baso en la historia de alguien a quien ya conocia y quien le permitia desarrollar a traves de la imaginacion diferentes situaciones en la que fuera el quien supiera las respuestas.

sábado, 5 de junio de 2010

LOS PECADOS DEL PRINCIPE SARADINE,CHESTERTON

En este relato, podemos evidenciar la peculiaridad de Chesterton al escribir , de una manera muy detallada y descriptiva, el cual todo el tiempo hace comparaciones de sus nuevos protagonistas con personajes históricos, pero de manera divertida; tanto así, que es capaz de envolvernos en una historia llena de trama con un desenlace inesperado para el lector, pero qu desde sus primeras lineas nos anticipa.Chesterton nos muestra la perspicacia e inteligencia del padre Brown pero mostrándolo también como un ser caritativo y humanitario, el cual desde su condicion de sacerdote quiere ayudar al projimo, y donde con sus razonamientos basados en el cristianismo justifica sus críticas y decisiones. En éste capítulo cuando el padre Brown se encuentra hablando con el "principe saradín"( Quien finalmente sabemos que no lo es), éste le pregunta si cree en agüeros y el padre le responde que el sólo cree en el Juicio Final, dándole a entender ,que él de antemano ya sabía que algo sombrío se escondía entre los habitantes de aquella isla; pues el padre Brown por ser como lo dice Chesterton silencioso y simpático pudo penetrar en los secretos de la casa y así en medio de su ingeniudidad esclarecer el misterio.

El misterio de Marie Rogêt

El misterio de Marie Rogêt es una historia escrita en tres episodios y publicada por Edgar Allan Poe en los últimos meses de 1942 y a principios de 1943. Esta historia está basada en un crimen que sucedió en New York a mediados del año 1841, en el que el cuerpo de una joven es encontrado flotando en el rio Hudson. Edgar Allan Poe toma esta historia y la sitúa en Paris y el hallazgo del cuerpo en el rio Sena. Así mismo los nombre s de los lugares y personajes americanos cambian por nombres franceses.

La vida en New York en el siglo XIX se refleja en la historia El misterio de Marie Rogêt. A principios del siglo tuvo grandes transformaciones a causa de la inmigración, y se desarrolló con la construcción del canal de Erie. La ciudad era controlada por el partido político demócrata que ayudaba a los inmigrantes que vivían en la pobreza (irlandeses en su mayoría) brindándoles comida y trabajo. El crimen organizado hacia de las suyas. Bandas como Los 40 ladrones, y Roach guards, formadas en un principio para rebelarse en contra de su bajo estatus social, fueron cambiando sus intereses y se inclinaron por la venta de licor, el robo y el asesinato. La pobreza trajo consigo motines como el que se vivió en 1837 debido al incremento en el costo de la harina, la carne de cerdo y el carbón.

“LOS ASESINATOS DE LA RUE MORGUE” y La Francia del siglo XIX


Edgar Allan Poe, publicó “Los Asesinatos de la Rue Morgue” en la revista Graham’s Magazine en Abril de 1841, siendo publicista de aquella revista.
Como sabemos esta es la historia del atroz asesinato de Madame L’Espanaye y su hija en el apartamento que tenían como propiedad en la “Rue Morgue” una calle popular de París. Esta historia es investigada primero por la policía de París, sin embargo estos no encuentran al verdadero asesino; aquí entra en escena el excéntrico detective C. Auguste Dupin, quien viendo minuciosamente la escena del crimen, descubre cosas que parecen insignificante pero que en realidad son los puntos clave para descubrir al verdadero asesino, quien resulta ser….. No daño el final para aquellos que no la han leído; les recomiendo esta historia y la colección completa de Edgar Allan Poe, este escritor es fascinante.
Bueno como dije anteriormente, esta historia transcurre en las calles frías del París de principios del siglo XIX, hablemos un poco Francia en este siglo.
A principios del Siglo XIX Francia estaba en pleno clímax de su revolución, sin embargo, lo que se había planteado como una republica libre de Monarcas, se estaba derrumbando a causa del derramamiento de sangre, la corrupción y la falta de liderazgo, lo que planteaba al pueblo la pregunta de si habían hecho lo correcto al guillotinar a su monarca Louis XVI, y si era necesario ser regidos por un monarca.
Viendo dicha división entre el pueblo y el nuevo régimen, entro como un salvador, como un verdadero líder Napoleón Bonaparte I, hacia 1804 este fue proclamado Emperador de Francia, poco a poco fue expandiendo su poder hasta crear un nuevo imperio, conquistando gran parte de Europa. Mientras Napoleón luchaba contra el Imperio Austriaco en 1809, nacía en Boston Massachussets en los Estados Unidos, un niño nombrado por sus padres como Edgar Poe, nombrado así por uno de los grandes personajes del Rey Lear de Shakespeare. Pero volvamos a Francia; Napoleón Reinó hasta 1815, después de algún tiempo trato de recuperar el poder pero le fue imposible y fue enviado a la isla Santa Elena, donde falleció en 1821. Hacia esta época, subió al poder el Hermano del Fallecido rey Louis VXI, Carlos X pero no duró mucho en el poder por violar el derecho a la libre prensa, luego ascendió al poder Luís Felipe II de Orleáns, pero no poseía demasiado poder gracias a la nueva constitución, ésto ya hacia 1840, en este segundo Gobierno, la situación de Francia, especialmente de París paso de ser una ciudad agraria a una ciudad industrial. Más o menos en dicha época, la literatura francesa era una de las pioneras en el movimiento realista, con escritores como Honoré de Balzac, Stendhal, Gustave Flaubert y Prosper Mérimée

A mi parecer esta historia fue escrita en esta ciudad, por su gran importancia en la liberación del hombre, por los nuevos auges en la literatura realista, en la cual, se escribían cosas que se asemejaran a la vida cotidiana en el país o el entorno del artista, y como ya sabemos, Paris ha sido una de las ciudades con mas historia de sangre, conflictos y revoluciones en el mundo.

viernes, 4 de junio de 2010

capitulo 3 teoria de la traducción

CAPÍTULO 3 TEORÍA DE LA TRADUCCIÓN

EL CONTEXTO EN TRADUCCIÓN:
EL ANÁLISIS DEL REGISTRO

Halliday nos ofrece su percepción sobre lo que se debe hacer cuando se traduce un texto, nos dice que una teoría funcional del lenguaje trata de explicar la estructura lingüística y los fenómenos lingüísticos con respecto al papel que desempeña el lenguaje en nuestras vidas cuando se sirve a ciertos tipos universales de demanda.

Esta teoría del lenguaje se conoce como modelo sistémico funcional. Dos personajes que influenciaron mucho esta teoría fueron Malinowski y Forth.

Malinowski nos dice que hay que conocer el contexto de las obras y de los autores para hacer una traducción acertada, conocer el origen de las obras, si provienen de la tradición oral o de otras fuentes. Cuando es imposible explicar con la traducción textual el sentido completo que el autor quiere dar a conocer es necesario utilizar los comentarios.

Malinowski denominó contexto de situación al entorno verbal y no verbal que rodea las obras. Para hacer esto es necesario tener un conocimiento profundo de la cultura a la que pertenece la obra y también de las tradiciones y comportamientos de los individuos de dicha cultura.

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SIGNIFICADO Y VARIACIÓN LINGUÍSTICA

Para J.R Firth el significado es la razón de ser de la lingüística y que había que mirar la función en contexto, es decir, hay que analizar lo que se pretende decir.

En el momento de hacer una traducción es necesario analizar los niveles fonológico, gramatical y situacional del significado, y todos estos niveles tienen un papel importante en el momento de hacer una traducción, y todos estos elementos ponen en problemas al intérprete. Un ejemplo de esto lo podemos encontrar en el momento de traducir una poesía o la letra de una canción, en donde para mantener la sonoridad hay que hacer ciertos cambios en el texto.


Descripción situacional:

La descripción de los hechos comunicativos es una meta del análisis lingüístico. Pero por su parte la traductología ve como prioridad la descripción sistemática del proceso de traducción. Sin embargo para los traductores ha sido muy importante los factores situacionales (procedencia, posición social, etc.)

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Según Catford hay un grave problema en el momento de traducir expresiones regionales, porque hay que tener un conocimiento de las variantes semánticas que puede tener. También hay que tener en cuenta los medios a través de los cuales se transmite el lenguaje, su modelado y su significación situacional.
Otra cuestión muy importante es el dialecto que utiliza el escritor, porque en el dialecto se ven reflejadas costumbres y características de la cultura. Acompañando al dialecto se encuentra el registro. Esto eses el conjunto de variables contextuales, sociolingüísticas y de otro tipo que condicionan el modo en que una lengua es usada en un contexto concreto.

DIALECTOS GEOGRÁFICOS

Uno de los aspectos que hay que tener en cuenta cuando hablamos de dialectos geográficos es el acento. Muchas veces por el acento que usa una persona uno puede deducir el sitio en el que nació e inclusive su clase social. Un buen intérprete debe ser sensible a todos estos aspectos para hacer una traducción correcta.

DIALECTO TEMPORAL

La lengua es un como un ser vivo y va cambiando con el correr de los años, y esto lo vemos reflejado en los textos antiguos en donde va cambiando la semántica y la ortografía de las palabras. El ejemplo típico es la palabra parche que en el correr de la historia ha adoptado varias acepciones. Es por esto que hay que ser muy cuidadoso con las posibles significaciones de las palabras.

DIALECTOS SOCIALES

Los dialectos sociales son los utilizados por las diferentes clases de la sociedad, por ejemplo es distinta la manera como se expresan las personas de los barrios ricos y las personas de los barrios pobres.

DIALECTO ESTÁNDAR

El dialecto estándar está condicionado por la influencia de la educación y los medios de comunicación, porque los hablantes están todos expuestos al influjo de estos dos factores. El traductor debe tener la habilidad de percibir todos estos matices en el texto y captar la identidad del dialecto.

IDIOLECTO

Es la individualidad del usuario del texto. Son las maneras personales de usar el lenguaje. El traductor debe analizar si se pueden o no traducir.

La diferenciación entre dialecto y estilo nos muestra las opciones estilísticas de los usuarios del lenguaje.

Aquí conviene definir lo que es un registro. Un registro es la manera como un personaje se expresa.
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Campo del discurso

El registro tiene tres aspectos básicos: el campo del discurso, la modalidad del discurso y el tenor del discurso. El campo o la referencia es lo que está ocurriendo, es el tema del cual se habla en el discurso
Modalidad del discurso:
Hace referencia al medio a través del cual se produce la actividad lingüística y es una manifestación del código lingüístico empleado. Aquí hay que hacer una clara diferenciación entre lo escrito y lo oral.

El canal o vehículo tiene una influencia sobre la modalidad del discurso, estas modalidades son: expositivo, didáctico, persuasivo, descriptivo, etc. Cuando se hace una traducción hay que prestar mucha atención a las modalidades.

El tenor del discurso nos dice la relación que hay entre el hablante y el oyente. Allá podemos analizar cómo se tratan las personas que intervienen en el discurso e identificar que relación manejan.

El tenor personal cubre los grados de formalidad. El tenor funcional analiza la intención del ejecutor del discurso, mira si el interlocutor está tratando de persuadir, exhortar o corregir.

Así tenemos que el tenor es la formalidad, el tecnicismo es el campo y el canal de comunicación apropiado es la modalidad.

Los registros restringidos tienen que ver con el vocabulario que se usa en los diferentes campos como el campo meteorológico o el campo periodístico.

Teoría de la traducción capitulo 5

LA TRADUCCION DE UN TEXTO COMO ACCION: LA DIMENSION PRAGMATICA.

Este capitulo trata al elemento sociocultural de las nociones pragmáticas básicas como las máximas, los principios de Grice, actos de habla y se ponen en relación con el análisis de los problemas de la traducción.

Los actos de habla en la traducción juegan un papel muy importante, ya que si no se entiende adecuadamente lo que se comunica, se da un fracaso comunicativo y por supuesto se debe tener en cuenta la fuerza ilocucionaria de cada oración.
Se debe tener en cuenta que un texto escrito es un acto de comunicación, y la operación que realiza la traducción debe hacerse sobre palabras que tienen mensajes importantes, no como solo una palabra impresa en una pagina; el contenido debe transmitir al lector lo que quiere comunicar. Es decir, debe tener la misma intención del texto original.

Debe tenerse en cuenta también las opciones léxicas, la presentación selectiva de la información, el uso, las circunstancias que rodean el hecho, las condiciones sociales, etc. Y es de primordial importancia alcanzar la equivalencia de fuerza ilocucionaria predominante y de estructura ilocucionaria en el texto de llegada. Se debe incluir así mismo la consideración de las creencias, percepciones y actitudes de los miembros de las comunidades de ambas lenguas pues las alternativas en el vocabulario pueden surgir de posiciones ideológicas diferentes.

El traductor debe cumplir con la máxima de cantidad de Grice, la información debe ser relevante para que alcance un efecto contextual, pues el objetivo del traductor es valorar los aspectos relevantes dentro del texto.

jueves, 3 de junio de 2010

Lean esto para que se pillen el truco del cuento policiaco

http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=1035

Ojo, me gustaría que lo leyeran y me contaran que les pareció en los comentarios.