Carlos Manzano es uno de los traductores más importantes de lenguas como el francés y el italiano. Hoy sin duda es uno de los más reconocidos traductores literarios. Muy pocos viven de eso. Él lo hace. Ha traducido entre otras obras, En busca del tiempo perdido de Marcel Proust, para muchos la novela más grande del siglo veinte. Esta presentación para dejar claro que no es cualquier señor, y la razón para compartirles este texto que escribió como corta introducción, veintiséis (!) años después , para La conciencia de Zeno, libro del escritor italiano Italo Svevo:
La traducción literaria es una tarea apasionante, auténtico placer de dioses, como, con razón, dijo hace poco uno de sus mejores cultivadores en nuestro país, pero también -y muy lamentablemente- precaria, en el sentido de que suele requerir mucho más tiempo del que las editoriales, como empresas comerciales que son, pueden conceder habitualmente. Así, pues, los traductores literarios deberían aprovechar siempre -con el fin de saldar una deuda moral con los lectores e incluso con los críticos, sobre todo los que hayan elogiado su labor- las reediciones para corregirlas -y los editores facilitárselo- mediante un nuevo cotejo con el original en el que descubrir posibles errores o posibles mejoras estilísticas. Así he procurado yo hacerlo siempre y, por fortuna, lo he logrado en esta ocasión, particularmente im-portante porque ya han transcurrido veintiséis años desde que traduje por primera vez este fascinante y lingüísticamente tan delicado y problemático texto. Sólo ahora me siento totalmente satisfecho -y lamento profundamente que no haya podido ser así antes- de esta Conciencia en español, que ha sido posible gracias a la conciencia de su nuevo editor.
EL TRADUCTOR
Tomado de: Italo Svevo: La conciencia de Zeno. Gadir Editorial, 2007.
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