Es ciertamente difícil reescribir una historia tan bien estructurada como ésta, sin embargo trate de hacerla, pero me quedo algo parecida a la original, por favor comenten algo.
En un restaurante prestigioso de la ciudad de Nueva York, trabajaba como camarera una hermosa joven de cabellos castaños, ojos azules y hermosa tez blanca llamada Jane, era la codicia de todos los que cenaban en aquel restaurante; un día mientras cumplía su labor, un joven galán Richard que la conocía desde hacía muchos años, se acerco a hablarle como de costumbre, no había mucha clientela en aquel restaurante por ser ya casi hora de cerrar, hablaron y se rieron de la vida por varios minutos, minutos en los que el Richard no despegaba su vista de aquellos hermosos ojos azules; luego de un rato, Richard respiró profundamente y le propuso matrimonio, sin embargo como el joven siempre molestaba a Jane con cosas serias como estas no le presto atención y siguió en su labor, el joven un poco preocupado, volvió a preguntar, la joven ya enojada por aquellas bromas le dijo que se detuviera, que estos eran temas demasiado serios como para jugar con ellos, no obstante el continúo. Al cabo del tiempo ella vio que era en serio la situación y se detuvo a ver a aquel que había visto desde hacía muchos años como un fiel amigo, como un compañero, esta se puso las manos en la cabeza y le contó una historia muy alarmante, algunos años atrás, dos jóvenes que no eran del agrado de ella, ya que uno era cabezón y oji-brotado y el otro no podía evitar sisear, le habían propuesto matrimonio, ambos eran muy buenos amigos, pero no eran del agrado de Jane, para poder quitárselos de encima, les dijo que se casaría con el primero que hiciera algo que no había hecho nadie hasta la fecha, entonces, los dos amigos empezaron una rivalidad, para conquistar el corazón de la hermosa Jane; de esta forma desaparecieron y nunca mas volvieron a verse por la ciudad.
Richard en tono sarcástico afirmó: “Entonce de que te preocupas, podemos casarnos enseguida”, a lo que ella contesto “no puedo” ya que ese mismo día había recibido una carta de uno de los dos jóvenes, Esteban el cabezón, que había conquistado el mundo y que había hecho algo que nadie había podido hacer, “crear un sirviente que no exigiera pago, que no gastara comida o que no creara sindicatos”, y que pronto pasaría por el restaurante para cobrar su premio; Jane estaba totalmente sorprendida, y esperaba que entrara en cualquier momento aquel hombre, cuando Jane terminó de hablar, al frente del restaurante, un Bently negro se estacionó en frente del restaurante y de este salió un hombre que era mas cabeza que hombre, vestido con finas ropas y joyas, entró al restaurante y saludo cordialmente a Jane; Richard solo con verlo supo quien era inmediatamente;
Hablaron por un instante, cuando de repente, una piedra rompió uno de los ventanales del restaurante y callo al lado de Esteban, esta tenía una nota en rojo, “Alejate de ella, es mía”, lo cual dejo a todos perplejos, Richard y Esteban salieron a la puerta, pero lo único que vieron fué un mendigo que estaba en la otra acera.
Jane recordó inmediatamente al otro joven, y Esteban comentó que desde algún tiempo para acá, había encontrado notas extrañas en su Pent-house, pero que nadie sabía de donde habían salido o quien las había dejado allí.
Richard le sugirió los servicios de un investigador privado y le dió referencias de un investigador amigo suyo. Esteban acepto la sugerencia y le pidió que lo acompañara a su casa para mostrarle las evidencias, se subieron al lujoso auto y se dirigieron a la casa de Esteban.
Después de varios minutos, llegaron a un barrio muy exclusivo de New Jersey; en las calles de aquel barrio no habían demasiadas personas a pie, solamente lo que alcanzaron a ver fue un policía que hacia la ronda y un vendedor de perros calientes. Llegaron a un gran edificio de apartamentos, Esteban saludo formalmente al portero y subieron por un gran ascensor hasta el Penthouse, Esteban con la ayuda de una tarjeta, abrió la puerta y se encontró con su mayor domo y un criado, que lo saludaron con mucho respeto; pasaron a un gran estudio donde Richard pudo ver el causante de la fortuna de Esteban, unos robots que hacían todo lo que sus dueños decían con un comando de voz. Se sentaron en aquel estudio y de repente la tez de Esteban se puso blanca como si hubiese visto un fantasma, Richard volteo la mirada y vio que en la ventana había una nota que con letras rojas decía “Si me doy cuenta que viste o hablaste con Jane, tu vida se acabó”, Esteban inmediatamente sugirió a Richard que fuera por su amigo el detective, que vivía cerca a este edificio, al bajar hizo prometer a los criados y al portero que vigilarían a Esteban. Luego en la calle, le pidió tanto al policía como al vendedor de perros calientes que estuvieran alerta y se fue rápidamente a contactar a su amigo.
Llegó a la ofician de este que estaba a 1 cuadra de allí, al entrar, le comento al detective la situación, sin percatar que alguien mas había en la habitación, mas tarde sabría que éste era el padre Brown.
El detective se interesó en el caso y pido a Richard que lo llevara inmediatamente a dicho edificio; cuando llegaron, Richard interrogo al vendedor de perros el cual no había visto nada y se dirigieron al edificio donde interrogaron tanto al portero que estaba en la puerta delantera como al policía que estaba en la puerta trasera, ambos contestaron lo mismo, que nadie había pasado por allí, aliviado Richard y el detective se apresuraron a entrar al edificio, sin embargo el padre Brown los detuvo con una pregunta “¿Que son estas marcas que hay en las zonas verdes de la puerta trasera?” Richard quedo perplejo, porque antes de salir había inspeccionado bien la zona y aquellas marcas no existían cuando el se dirigió a la oficina del detective, rápidamente subieron al penthouse, interrogaron a los empleados pero no habían visto nada tampoco, entraron rápidamente al estudio pero lo único que encontraron fue una mancha de sangre, estos empezaron a especular si habían sido los ayudantes mecánicos o alguno de los empleados, y empezaron a buscar el cuerpo por todas partes, pero no lo encontraron, asustados por que no encontraron la respuesta, bajaron a la recepción en busca del policía, pero solo encontraron al padre Brown, le preguntaron donde estaba el policía y este les respondió que había ido a mirar algo cerca, cuando termino de decir esto llego el policía sin aliento y con la tez pálida y dijo “si, ahí estaba el cadáver” Richard y el detective quedaron atónitos por tal noticia y pidieron una explicación al padre, este los llevo al puerto que quedaba detrás del edificio y allí encontraron el cuerpo, el padre empezó su explicación con una pregunta “¿Cuando ustedes van por la calle, se dan cuenta de todo lo que hay a su alrededor?” a lo que contestaron casi al unisono “claro”, luego el padre Brown dijo “hay algo en las calles que ustedes aunque lo ven, lo ignoran y su mente rápidamente los borra de su cabeza, algo que para la sociedad es penoso de encontrar y de ver” aquellos dos se quedaron pensando; el padre Brown continúo, “el otro pretendiente de Jane, había encontrado algo que parecería imposible, sobrenatural, pero que se percibía día a día, La formula de la invisibilidad” Richard pidió una explicación mas clara, el padre Brown entonces comento “el otro pretendiente se había convertido en un mendigo, una persona, poco deseada en la sociedad, que las personas ignoraban y le daban el carácter de invisible” lego pidió al Richard que pensara un momento en las escenas de su historia “el restaurante, donde un mendigo frecuentaba no por la comida sino, por aquella que las servia, en el edificio dejaban entrar por la puerta trasera a los mendigos para mirar los contenedores de basura y de vez en cuando hacen trabajos de limpieza por algo de dinero, este pretendiente, aprovecho su situación y subió supuestamente a limpiar la entrada al penthouse y como la puerta no la cerraban muy de seguido por costumbre, aprovecho para matar a su oponente” fueron a mirar mas adelante y había un mendigo arrastrando un carrito, el padre Brown lo llamo y este al hablar, comprobó su identidad, ya que inmediatamente comenzó a sisear, el caso se había resuelto.
lunes, 14 de junio de 2010
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